El fundamento que guía cada acción educativa en el Colegio Monte Sión de Alto Hospicio.
El colegio Monte Sion de Alto Hospicio pretende llegar a ser:
Una escuela para aprender a aprender los saberes pilares de la Educación, en donde alumnos y alumnas sin distinción logren aprendizajes significativos, adquiriendo todas las competencias necesarias para tener una vida exitosa.
Una escuela impregnada de principios y valores cristianos, basados en las Sagradas Escrituras (currículo Cristiano) que favorezcan el proceso educativo, para enfrentar de modo autónomo y constructivo las situaciones de riesgo a las que se ven o se verán enfrentados.
Una escuela donde los profesores sean leales, afectuosos, creativos en el aula y comprometidos con las metas del PEI (Proyecto Educativo Institucional), JECD (Jornada Escolar Completa) y proyectos de mejoramiento específicos optimizando los recursos, que atiendan y respeten la diversidad y singularidad, facilitadores del aprendizaje considerando al alumno como sujeto activo de su aprendizaje, permitiendo el despliegue de sus potencialidades; que busque perfeccionarse en lo que hace, mantenga buenas relaciones con sus alumnos y el resto de la comunidad educativa.
La familia de nuestros educandos se integrará al quehacer educativo mediante acciones que le permitan desarrollar responsabilidad y compromiso, estableciendo vínculos que fortalezcan la labor educativa del colegio.
Una escuela donde sus alumnos amplían las expectativas de estudios hacia la Educación Superior.
Es una Misión de fe en Dios basado en las Sagradas Escrituras, para que todas las actividades que se desarrollen apunten a preparar una persona íntegra, capaz de proyectarse y desarrollarse con éxito en la sociedad actual, sobre la base de los lineamientos de la Legislación Educacional vigente.
Con una educación de calidad, que permita desarrollar competencias fundamentales en nuestra identidad local y nacional, con el propósito de construir e incrementar sus aprendizajes estimulando su autonomía y creatividad preparados para asumir sus deberes y ejercer sus derechos como ciudadanos valorando y respetando su identidad como chileno o chilena.
Con sólidos valores y principios cristianos que le permitan asumir responsablemente las consecuencias de sus actos preparándolos para la continuidad de sus estudios o vida laboral para que sean hombres y mujeres de bien, teniendo a Jesucristo como modelo de vida.